¿Tu hijo sufre de chantaje?

Bienvenidos al blog de D.A.R.E., agradecemos que sigas aquí con nosotros, fomentando la cultura de prevención, tanto para niños, adolescentes y padres. Cuando los niños son niños en proceso de  llegar a la pre adolescencia es muy común que sean parte o sufran del chantaje.

El chantaje es influir en las decisiones de la persona, cediendo a la presión de otras personas, que por lo general son cercanas, como los amigos. Es una forma de maltrato psicológico que puede volverse peligroso sobre todo para la víctima, ya que se acostumbra a no poder decidir y le cuesta decir que no.

Entre niños puede darse el ejemplo de “si no me prestas tu juguete ya no serás mi amigo”, puede parecer inocente e infantil, pero cuando esto sigue sucediendo puede traer consecuencias en niños más grandes, como por ejemplo mentirle al maestro para que los demás sigan siendo sus amigos.

La victima tiene una necesidad de ser aceptado por sus amigos u otras personas que cede ante el chantaje, dejándose influenciar, afectando su autoestima. Hay que poner atención a nuestros hijos, ya que el chantaje puede llevar a nuestros hijos a realizar conductas peligrosas en el futuro por culpa de la presión, como robar, probar sustancias nocivas, etcétera.

¿Qué puedo hacer como padre?

Si tu hijo es víctima del chantaje, lo primordial es hacerle saber que tu estas con él o ella. Es importante que el pequeño fortalezca su autoestima y encontrar el por qué está cediendo o por qué quiere ser aceptado, tal vez tu hijo no se siente querido, comuníquense.

Si tu hijo es el que chantajea, entre más pequeño será más fácil corregir ese mal habito. Como en el caso del bullying, en el chantaje las víctimas son dos. Habla con tu hijo y pregunta que es lo que ocurre, si es necesario, busquen ayuda profesional.

Todo con el objetivo de que una vez que los niños y jóvenes conozcan esta información, tengan las herramientas para mantenerse alejado de las sustancias toxicas, así como de la violencia o situaciones amenazantes, y puedan encaminar sus vidas de manera provechosa y productiva.

¡Para esto existe D.A.R.E!

La única manera de prevenir es aprender a ser conscientes.

Y con conciencia habrá cambio, apóyate en D.A.R.E.

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