Comunícate con tu hijo.

¡Bienvenido al blog de D.A.R.E México! A veces cuando queremos entablar una conversación con nuestros hijos adolescentes se convierte en una tabla campal por falta de entendimiento. La adolescencia es una etapa donde sufren bastantes cambios, tanto físicos como emocionales, que muchas veces los lleva a tener actitudes un poco desesperantes para los padres.

Los hijos dejan de ser niños y los métodos de comunicación son diferentes, porque es un nuevo aprendizaje para ambos, padre e hijo deben entender que se necesita paciencia de ambas partes, ya que no ocurrirá de un día a otro. Hablar es importante, pero también lo es saber escuchar.

Tanto padre como hijo deben aprender a ceder la palabra cuando sea necesario, para que puedan intercambiar argumentos, pensamientos, emociones.  Padre, si tu hijo se abre contigo y decide contarte algún problema que tenga, tendrás que estar preparado, ya que no todo lo que escuchemos será de tu aprobación, así que trata de mantenerte racional y de mente abierta, para que tu hijo adolescente tome en cuenta tu opinión y tome decisiones apropiadas.

En cambio, si interrumpes a tu hijo regañándolo, puede que no te cuente algo nuevamente en cierto tiempo, hay que cuidar como decimos las cosas.

Evita:

  • Hablar con reproches, por ejemplo:“Tú siempre esto” “tú nunca esto otro”
  • Criticar e insultar.
  • Gritar para sentirte superior ante tu hijo.
  • Distraerte con otras cosas mientras “escuchas”

Mejor:

  • Escucha lo que diga y déjalo terminar.
  • Mantén la calma, evita los gritos y amenazas.
  • No juzgues.
  • Dale importancia a lo que te cuente, tu hijo está teniendo el valor de contártelo.
  • No resuelvas sus problemas, mejor apóyalo a buscar soluciones.

Nuestros hijos son lo más importante, ¡es por eso que D.A.R.E. existe! Todo con el objetivo de que tanto padres como jóvenes conozcan esta información, tengan las herramientas para mantenerse alejado de las sustancias toxicas, así como de la violencia o situaciones amenazantes, y puedan encaminar sus vidas de manera provechosa y productiva.

La única manera de prevenir es aprender a ser conscientes.

Y con conciencia habrá cambio, apóyate en D.A.R.E.

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